
Según Helen Fisher, en una conferencia en el 2006 (aquí), los antidepresivos elevan los niveles de serotonina al tiempo que hacen descender bruscamente los niveles de dopamina, a los que van asociados el impulso sexual, además de los sentimientos de afectividad. Es decir, con los antidepresivos se logra una felicidad tranquila y autosuficiente.
Fisher recalca que un mundo sin amor sería un lugar muerto, y yo digo…
¿Dónde hay que firmar? Una vez que has conocido cada uno de los estados (son tres: deseo, amor y afecto), los vaivenes que todo ello implica, y que sabes que ese proceso se repetirá hasta el último aliento, ¿dónde está el sentido de continuar así por más tiempo? Un nuevo mundo feliz, eso es a lo que aspiro.
Mi vida (como) tímida
Una vez me dedicaron una canciónI am a rock, I am an island
Todavía no hay comentarios »
Tu comentario
HTML-Tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
